
Más allá de su dieta típica de presas ricas en sangre, los murciélagos vampiro hallados en las profundidades de Castora han desarrollado un enorme apetito por la magia ley y dicho consumo ha influido enormemente en sus ya diestras dotes de caza. Tengo la hipótesis de que se trata de un comportamiento aprendido tras siglos de vivir cerca de los chak. —Acht

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